domingo, 21 de diciembre de 2014

Un recordatorio especial a 75 años de la muerte de Hans Langsdorff en Buenos Aires

EXCLUSIVO. En un emotivo e histórico acto recordatorio, se conmemoraron los 75 años de la heróica muerte del Capitán de Navío Hans Langsdorff, comandante del acorazado de bolsillo alemán "Admiral Graf Spee". El homenaje se llevó a cabo en el Cementerio Alemán de la ciudad de Buenos Aires el domingo 21 de diciembre de 2014. 
"Historias Lado B" estuvo allí.

Homenaje al Capitán Hans Langsdorff en el Cementerio Alemán de Buenos Aires.


El domingo 21 de diciembre de 2014 tuvo lugar el recordatorio por el 75º aniversario de la muerte del Capitán Hans Wilhelm Langsdorff, llevado a cabo en el Cementerio Alemán de Buenos Aires, donde reposan los restos del marino alemán protagonista excluyente de la legendaria Batalla del Río de la Plata. Pasaron 75 años desde que Langsdorff -aquel lejano diciembre de 1939- se quitara la vida cumpliendo al pie de la letra con los viejos códigos navales y las leyes no escritas de la guerra, vale decir, esgrimiendo caballerescas cuestiones de honor. Tras una larga batalla que culminó frente a las costas de Montevideo, el acorazado de bolsillo "Admiral Graf Spee" sería autohundido por Langsdorff, evitando no sólo entregar su buque al enemigo británico, sino -fundamentalmente- impidiendo la pérdida de miles de vidas humanas de su propia tripulación y de las naves inglesas - los HMS Ajax, Achilles y Exeter- que lo enfrentaban y lo rodeaban. Ese es el gran legado de Langsdorff en esta historia y ésto no debe confundirse con posturas políticas o incluso con simpatía o antipatías por determinadas ideologías que -incluso el Capitán y sus enemigos- pudieran profesar. La grandeza de Langsdorff se centra en la preservación de las vidas humanas, las propias y -también- las del enemigo. Es que -aunque resulte extraño sostenerelo- se tenían códigos de guerra, convenidos y aceptados por los bandos beligerantes, que definitivamente son propios de otros tiempos.

Discurso inicial de homenaje al Capitán Hans Langsdorff en el Cementerio Alemán de Buenos Aires.

Un exaviador de la Royal Air Force y el Agregado Naval británico, dejan una ofrenda 
en la tumba del Capitán Hans Langsdorff en el Cementerio Alemán de Buenos Aires.


La ceremonia llevada a cabo en Buenos Aires fue -en cierta medida- un regreso a esos tiempos pasados, una romántica vuelta atrás. Allí, en el "Deutscher Friedhof" de Buenos Aires, no sólo se encontraban presentes familiares y descendientes de Langsdorff -entre ellos, su propia hija, la señora Inge Nedden- sino que además se acercaron al mausoleo a rendirle honores, quienes en 1939 fueron sus propios oponentes en la batalla. No se trata aquí de hacer apologías -nada más lejos de mi intención-, ni plantear cecanía con determinadas ideologías de un bando o del otro. Se trata de rescatar la caballerosidad, los códigos que hoy se han perdido dadas las características de la guerra moderna, el respeto a pesar de las diferencias, la camaradería expresada entre caballeros que tan sólo -ocasionalmente- se encontraban en bandos enfrentados defendiendo un ideal. No sólo alemanes se acercaron a rendir emotivo homenaje a Hans Langsdorff, viejos camaradas de batallas marinas, quienes escaparon de aquella tragedia, como por ejemplo el último sobreviviente de la batalla en la Argentina, Walter Heinz Berger.

Marcelo García, de Historias Lado B, junto a Walter Heinz Berger, marinero sobreviviente del Graf Spee.

Foto principal: Inge Nedden, hija de Hans Langsdorff, deja una ofrenda en la tumba de su padre
Foto pequeña: Marcelo García, de Historias Lado B, junto a Inge Nedden en el homenaje a Hans Langsdorff.


Lo fuerte y emocionante del acto llevado a cabo en Buenos Aires, es que se contó con la bienvenida presencia de un exaviador de la Royal Air Force y un marino neocelandés que también cumplía funciones a bordo de uno de los navíos ingleses durante la épica batalla naval. A ellos se unió un representante de la marina francesa y un conjunto de gaiteros escoceses. Así, los viejos enemigos, dejaron de serlo. Al sonar el toque de clarín para dar lugar a un respetuoso minuto de silencio, todos demostraron -dando forma a una memorable historia lado b- que la guerra también puede derivar en un indestructible acto de respeto y amor, sincero y fraterno que sea capaz de perdurar en el tiempo.
Tras una cruenta batalla, la guerra se transformó -este 21 de diciembre de 2014- en silencio, memoria, un puente hacia el futuro, deseos de reconciliación, plegarias por todos los muesrtos de la guerra y las víctimas del Holocausto, miradas con ojos humedecidos, apretones de manos y un abrazo que terminó de sellar la tan ansiada y buscada paz.

Marcelo D. García
Historias Lado B



Nota relacionada:

Un agradecimiento especial a Carlos Engels.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Un documental afirma que Coco Chanel fue agente de los nazis

"La sombra de la duda" emitido por France 3. Según la TV francesa, fue espía de Hitler. 
Lo prueban archivos hallados en el ministerio de Defensa de París.
Clarin.com / Mundo / 02/12/14

Figura. La famosa modista en el centro de una polémica por espionaje.


Coco Chanel fue algo más que perlas, su histórico perfume Chanel N° 5, sus sombreros refinados y simples que revolucionaron la moda del siglo XX. Un documental emitido en la televisión francesa demuestra que Gabrielle Chanel –Coco para la historia– fue una
espía nazi que trabajó para la Abwehr, la agencia de inteligencia de Hitler, en una revisión del rol de los artistas y celebridades francesas durante la Segunda Guerra Mundial.

Su número de agente era el F–7124 y su código “Westminster”, una referencia a su amante de 20 años antes, que no era otro que el duque de Westminster, por entonces el noble más rico de Gran Bretaña. La documentación probatoria fue encontrada en los archivos del ministerio de Defensa francés.Su más reveladora misión la cumplió en España para tratar de convencer a Winston Churchill de terminar la Segunda Guerra mundial. La Abwehr la envío a Madrid en 1943 para que contactara a oficiales británicos y ofreciera al primer ministro en Londres un alto al fuego con Berlín. Churchill nunca respondió, según el historiador Henry Gidel.

“Ella desplegó una increíble megalomanía e ingenuidad al imaginar que podía cambiar la mente de Churchill”, dijo.“La Sombra de la duda” fue emitida por France 3, un canal del Estado francés, que también se interrogó sobre el pasado de los cantantes legendarios Edith Piaf y Maurice Chevalier y  el director Sacha Guitry. Más allá del debate formal entre colaboracionistas o resistentes durante la ocupación nazi en Francia, hasta ahora esta historia incómoda del pasado ni las evidencias sobre un tema tabú nunca se habían emitido en la televisión francesa en horas de gran audiencia.

Los documentalistas tuvieron acceso a los papeles y archivos de inteligencia en Francia y Alemania.“Esto prueba que Coco Chanel fue reclutada por la inteligencia alemana”, dijo Frédéric Queguineur, un investigador en la unidad de los archivos.Según el programa presentado por el historiador Franck Ferrand, Coco Chanel regresó a París después del colapso del ejército francés en 1940. Se instaló en el hotel Ritz en la place Vendôme, donde iba a pasar el resto de su vida, que a la vez era el cuartel general de la fuerza aérea alemana en el París ocupado.Esta creadora antisemita, homofóbica, alpinista social indisimulada de los más humildes orígenes, comenzó así una excelente relación con los alemanes, los ocupantes. Antes había tenido un largo affaire con el duque de Westminster, quien le había presentado a Winston Churchill en diferentes cacerías y otros aristócratas británicos amigos del duque. En esos entonces, éste era conocido por su antisemitismo junto a importantes miembros de la élite británica, como el príncipe de Gales y luego abdicado rey Edward.

En plena ocupación alemana en Francia, Coco comenzó un affaire con el barón Hans Gunther von Dincklage, un agregado militar en la embajada alemana, que tenía un cargo de alto rango en la Gestapo. Antes, él se había divorciado de su esposa mitad judía alemana. Un proceso donde la diseñadora  pasó de “colaboradora horizontal” o amante a agente de inteligencia propiamente dicha, con misiones en Madrid y Berlín.Durante ese relación, ella consiguió ventajas comerciales para su Maison de modas. Intentó recuperar la producción de su Chanel N°5 utilizando una ley que impedía a los judíos ser propietarios de empresas.

Ella se lo había vendido a la familia judía Wertheimer. Falló en su intento porque Weitheimer la había vendido a un no judío ni bien se inició la ocupación. La inventora del famoso “vestidito negro” como símbolo de elegancia y refinamiento  sólo fue interrogada durante dos horas, tras la caída de los nazis, en nombre de la unidad francesa impulsada por el general Charles de Gaulle. Edith Piaf, que continuó actuando durante la guerra y aceptó dos veces la invitación de los alemanes a cantarles a los prisioneros franceses, recibió una felicitación en la liberación porque había hecho papeles de identidad falsos a prisioneros franceses para escapar desde Alemania.



Por: María Laura Avignolo / Corresponsal en París del Diario Clarín
Artículo original: http://www.clarin.com/mundo/documental-afirma-Coco-Chanel-agente_0_1259274414.html

jueves, 4 de diciembre de 2014

Los 11 principios de la propaganda por Joseph Goebbels

 
La Propaganda según Joseph Goebbels.


En los tiempos que corren, en los que resulta tan sencillo confundir los tantos, desviar la atención de los desprevenidos y manejar destinos y voluntades, bien vale darle una mirada a una serie de principios que -aunque parezca- no fueron escritos en la actualidad. Joseph Goebbels, el maquiavélico Jefe de la efectiva propaganda Nazi, ha sido un verdadero genio de la comunicación, con todo lo que ello implicaba. No se trata de hacer aquí un juicio de valores, analizar su rol en la historia, atacar o defender sus radicales posturas políticas o -si se quiere- los efectos derivados de las mismas. Desde el necesario desapasionamiento que aporta la verdadera investigación histórica, con la debida perspectiva y distancia que se deben tomar a la hora de tratar de desentrañar los misterios latentes detrás de determinados personajes, es que bien vale la pena leer los "11 principios de la propaganda" plasmados a mediados de los años '30 por Goebbels. En 2004, el escritor e investigador Walter Graziano publicó un excepcional libro titulado "Hitler ganó la guerra" (Editorial Planeta) -al cual recomiendo sin dudar- en el que dejó claramente demostrado que los hilos del poder se manejan y entrelazan desde las sombras a manos de una élite que coloca presidentes, los derroca, los asesina, los vanagloria, tergiversa la realidad a su antojo, además de hacernos entrar a un peligroso juego de humo y espejos mediante el cual, quienes determinan, pretenden hacernos perder de vista determinadas conexiones entre el pasado, el presente y lo que vendrá. La historia es cíclica, ya se sabe. Cada tanto determinados hechos se repiten de modo similar, se reciclan y adoptan aparentes nuevas formas. Sin embargo, es muy factible que todo sea parte del mismo plan, de hecho lo es. Precisamente los "11 principios de la propaganda"escritos por Goebbels, eso mismo demuestran: lo que fue útil entonces, sigue vigente hoy.


Aquí a continuación, los "11 principios de la propaganda" escritos por Goebbels, cualquier similitud con la realidad actual es, por supuesto, sólo una curiosa coincidencia. Después de leerlos, usted sabrá decir si muchos han aprendiodo de todo ésto y si... Hitler ganó la guerra o no.

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo; individualizar al adversario en un único enemigo.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9.- Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11.- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Cómo engañar a neonazis para que pidan donaciones contra sí mismos?

Los residentes de la pequeña ciudad alemana de Wunsiedel, cansados de las invasiones anuales de neonazis, decidieron engañarlos de una manera insólita: hicieron a los aficionados de Hitler colectar dinero contra sí mismos.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/147515-enganan-neonazis-donaciones-alemania
 
Los residentes de la pequeña ciudad alemana de Wunsiedel, cansados de las invasiones anuales de neonazis, decidieron engañarlos de una manera insólita: hicieron a los aficionados de Hitler colectar dinero contra sí mismos.

Nazis en Wunsiedel recordando a Rudolf Hess. (Foto: Reuters)

RT Actualidad / Sociedad 
Pese a que nunca son bienvenidos por los residentes locales, los neonazis llegan cada año a la ciudad alemana de Wunsiedel para realizar una marcha, ya que allí fue enterrado el secretario y compañero de Adolf Hitler, Rudolf Hess. A pesar de que los vecinos de la ciudad lograron que se exhumaran sus restos y se demoliera su tumba en 2011, cada 15 de noviembre los seguidores continúan trasladando su marcha allí, para conmemorar el día de los héroes nacionales.
Pero este año, los residentes decidieron fingir que apoyaban a los radicales y a lo largo de la ruta les solicitaron donaciones y vendieron comidas bajo letreros que rezaban 'Mein Mampf' ('mi comida', en alemán), en analogía con 'Mein Kampf' ('mi lucha'), el famoso libro de Hitler.
Sólo una vez terminado el recorrido que los neonazis realizaban, hubo letreros que explicaban el verdadero destino de las donaciones: los 10.000 euros recaudados fueron destinados a la fundación EXIT-Deutschland, que ayuda a las personas a abandonar las organizaciones neonazis, según narra el diario 'The Local'.





Artículo original: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/147515-enganan-neonazis-donaciones-alemania
Publicado: 19 nov 2014 | 8:45 GMT Última actualización: 19 nov 2014 | 8:45 GMT




jueves, 13 de noviembre de 2014

"Solo hay una salida para ti, bestia": difunden la carta del FBI a Martin Luther King

La carta intimidatoria que el FBI envió al activista estadounidense Martin Luther King, en la que lo llama "bestia, anormal" y le insta a suicidarse, ha sido revelada íntegramente.

 
Martin Luther King


Con la intención de provocar el suicidio de King, el director del FBI, John Edgar Hoover, escribió la misiva haciéndose pasar por un activista decepcionado y la envió poco antes de que el líder de los derechos civiles de los afroamericanos recibiera el Premio Nobel de la Paz en 1964, informa 'The Independent'. Según la información, si bien ya se sabía sobre la existencia de este documento, conocido como la 'carta de suicidio', hasta ahora estaban disponibles solo versiones "muy censuradas" de su contenido. La carta original, publicada en 'The New York Times Magazine', fue encontrada en el Archivo Nacional estadounidense por la historiadora Beverley Gage mientras investigaba sobre Hoover.

"La mayor parte de la carta se centra en la vida sexual de King, que el FBI supuestamente conocía, por lo que al parecer Hoover estaba dispuesto a usar este asunto en un intento por desconcertar a King", explicó Gage.

De Hoover a King: "You are done". (National Archives, College Park, Maryland)



Además, la historiadora destacó que el documento estaba plagado de errores tipográficos, aparentemente deliberados. "Solo hay una salida para usted, bestia. Mejor que lo tome antes de que su fraudulenta, asquerosa, anormal (vida) quede al descubierto ante la nación", decía el director adjunto del FBI en la misiva. Además se informa de que las acciones tomadas por el buró federal estadounidense para vigilar y desacreditar a King, asesinado en 1968, se realizaron al amparo del Programa de Contrainteligencia, cuyo propósito era investigar y desestabilizar organizaciones políticas disidentes dentro de EE.UU. King, quien además participó como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza, también era uno de los principales objetivos de la Agencia de Seguridad Nacional, que hacía seguimiento de sus llamadas telefónicas y telegramas.




Artículo original:
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/146871-difunden-carta-fbi-martin-luther-king


Artículos relacionados:
http://historiasladob.blogspot.com.ar/2012/03/martin-luther-king-y-su-ultimo-discurso.html
http://www.nytimes.com/2014/11/16/magazine/what-an-uncensored-letter-to-mlk-reveals.html?_r=0

martes, 11 de noviembre de 2014

Un héroe de los nazis en el Mundial de 1978

Reportaje: El poder del balón - Marca.com

 Hans Rudel

Hermann Neuberger (1919-1992) fue el séptimo presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB). Nacido a pocos kilómetros de la frontera francesa en una zona afectadísima por los pactos que apabullaron a Alemania tras la Primera Guerra Mundial, Neuberger tuvo una activa participación en la Segunda. Combatió en África a las órdenes de Rommel y como capitán de la Wehrmacht estuvo destinado en Roma. Regresó a su país después de haber sido detenido por los británicos e inició una carrera ligada al deporte, primero como periodista y después como funcionario, que le llevó en 1975 a la presidencia de la DFB. Con él siempre viajó la sombra de su pasado cercano a los mandos nazis. En el Mundial de 1978 vivió una de las situaciones más polémicas.

Alemania eligió como cuartel general Ascochinga, un lugar reservado para la Fuerza Aérea argentina y en el que tres años antes estuvo refugiada Isabel Perón junto a las esposas de Videla y Massera, dos de los rostros principales de la sanguinaria dictadura que entre 1976 y 1983 hizo que Argentina recordara lo sucedido en Alemania 40 años atrás. Sabido es que los militares argentinos se apoyaron en antiguos nazis llegados a Sudamérica con identidades falsas y que vivieron durante décadas soñando con un nuevo Reich.

Selección alemana de fútbol en Ascochinga, Argentina.

Helmut Schön, entrenador de la selección de Alemania en el Mundial Argentina 1978.


A uno de ellos, Hans Ulrich Rudel, le abrió las puertas de la concentración alemana Neuberger a la par que las cerraba a Gunter Netzer. Mientras que al héroe nazi de guerra (piloto condecorado con la más alta condecoración, la Cruz de Hierro con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Diamantes del III Reich y que estuvo involucrado en cerca de 2.500 misiones de guerra) se le ponía alfombra roja, la DFB se la negaba a Gunter Netzer, campeón de Europa con Alemania en 1972 y del Mundo en 1974 y que estaba en Argentina como colaborador de un diario alemán. Esa situación generó un enorme escándalo.

Mientras el resto del equipo había elegidos hoteles, Alemania optó por una fortaleza militar rodeada de tropas armadas hasta los dientes. Allí se presentó Rudel, que había vuelto a su país para convertirse en héroe de los que a mediados de los 70 ya no ocultaban su nostalgia por el nazismo. Vinculado siempre al deporte a través de la figura de Guido von Mengden (Secretario para el Deporte de Hitler) y de profundas ideas antisemitas, Rudel ya estuvo en el Mundial de 1958 al lado de la selección alemana a causa de su amistad con el entonces seleccionador alemán, Sepp Herpberger. El nombre de Rudel aparece ligado a la Operación Odessa (la que llevó a América a muchos nazis al acabar la Segunda Guerra Mundial con el apoyo de vencedores, Iglesia Católica, neutrales…), quedó registrado en el Club Andino de Bariloche y coincidió en Sudamérica con el siniestro Mengele. Tras escapar del cerco soviético, el propio Stalin firmó una orden que fijaba una recompensa de 100.000 rublos por su cabeza, y perder la pierna derecha por las heridas sufridas en febrero de 1945, en Argentina forjó una estrecha relación con Juan Domingo Perón.

Hans Ulrich Rudel junto a Juan Domingo Perón en los '60 y en los '70.


La filtración de la visita a la selección alemana en pleno Mundial de Argentina provocó un enorme escándalo en la prensa germana. A las críticas respondieron presidente de la Federación y seleccionador Helmut Schön tenía amistad con Rudel) asegurando que no veían problema alguno en abrir las puertas a un ciudadano alemán de pleno derecho.

 Adolf Hitler condecora a Hans Rudel.


Antes del Mundial, los jugadores de la selección alemana habían sido advertidos ante la posibilidad de ser preguntados sobre la violación de derechos humanos en la dictadura argentina y para que evitaran cualquier acto de apoyo con las madres de la Plaza de Mayo durante el torneo. “¿Me haría esa pregunta si el Mundial se jugara en la Unión Soviética?”, respondió el capitán germano, Berti Vogts, al ser preguntado en la televisión WDR si creía que en Argentina se estaban vulnerando los derechos humanos.

 Berti Vogts enfrentando a Holanda en la provincia de Córdoba, Mundial Argentina 1978.

Neuberger nunca se arrepintió de su decisión ni sus palabras: “Supongo que no se critican sus acciones como piloto de guerra de nuestro país. No dejarle entrar hubiera sido un insulto a todos los soldados alemanes”. Esas palabras fueron aplaudidas y ampliamente difundidas por la prensa neonazi y duramente criticadas por la cercana a la izquierda.

Rudel murió el 18 de diciembre de 1982. La Cruz de Hierro con Hojas de Roble en Oro, Espadas y Diamantes del III Reich del ‘cazatanques’ es un objeto habitual en la venta y subastas de internet de recuerdos de condecoraciones militares. Hay quien asegura tener certificados de una venta de 1947 y venderla por 99.000 euros.

Por Miguel Ángel Lara- Marca.com

Artículo original: http://www.marca.com/reportajes/2014/02/el_poder_del_balon/2014/11/03/seccion_01/1415035911.html

viernes, 17 de octubre de 2014

Recordando el 17 de Octubre de 1945: Fase 2 del Plan...

Las cosas y los acontecimientos históricos cambian de acuerdo al cristal con que se miren. Conmemoración por el 69º Aniversario del 17 de Octubre de 1945, el inicio de la Fase 2 del Plan.


jueves, 16 de octubre de 2014

Alemanes fusilados por vestir uniformes del enemigo: La particular justicia de los vencedores en la guerra

Haz lo que yo digo, pero no digas lo que yo hago. Esa ha sido -y tal vez lo siga siendo- la política de los Aliados victoriosos en la Segunda Guerra Mundial. No en vano alguien, alguna vez, dijo que "a quien gana una guerra, nunca nadie le pregunta si ha dicho la verdad". Aquí la historia de los alemanes fusilados por hacer lo mismo que hicieron norteamericanos y británicos.

Fusilamiento de comandos alemanes por usar uniformes del enemigo.


Con la finalización de la segunda guerra mundial muchas mentiras quedarían al descubierto y otras tantas situaciones similares dadas, de un lado y del otro, del de los vencedores y los vencidos, serían vistas inobjetablemente bajo cristales diferentes. Tal fue el caso de los comandos alemanes bajo el mando de Otto Skorzeny, el legendario nazi que -entre otras misiones determinantes- se encargó de la liberación de Benito Mussolini en Italia. Cuando la guerra llegó a su fin, muchos alemanes fueron "juzgados" y otros tantos, directamente, fusilados sin juicio previo ni miramientos. Una manera muy particular y tan difundida entre las democracias potencias vencedoras de la guerra.
Así las cosas, las fuerzas norteamericanas llegaron a fusilar -tal como se ve en la foto de este artículo- a varios comandos alemanes por vestir, en sus diferentes misiones, uniformes del ejército de los Estados Unidos; lo cual estaba tácitamente vedado de acuerdo a los códigos de la guerra por aquel entonces. Los alemanes de la foto pasaron, irremediablemente, a "mejor vida" pero su jefe, el nazi Skorzeny, salvó milagrosamente su pellejo. Los británicos -sobre todo- estaban detrás del pedido de "clemencia"...

La cuestión era que, si se llegaba a fusilar a Skorzeny, los norteamericanos y los británicos deberían haber hecho lo mismo con varios de sus más latos jefes militares, quienes habían implementado la misma metodología (solados aliados vestidos con uniformes nazis) para dar muerte a inadvertidos soldados enemigos... Si no se puede de un lado, tampoco debería ser posible del otro, pero claro, la justicia -se sabe-  no es ni pareja ni ciega.

viernes, 22 de agosto de 2014

Los Fantasmas de Historias Lado B: El Colegio Pestalozzi, símbolo de la lucha contra los Nazis en la Argentina

Actualmente, en el solar emplazado en la intersección de las calles Zapiola y Virrey del Pino, en la ciudad de Buenos Aires, hay vida.
Una frondosa arboleda, entre la que se ha asimilado una exótica palmera, cubre el terreno que antiguamente ocupaba, allá lejos y hace tiempo, el viejo edificio de la Pestalozzi Schule, o simplemente "el Pestalozzi". El colegio se erigió como el más claro símbolo educativo de la comunidad alemana antinazi de la Argentina de entonces, sobreviviendo a un sistema de las escuelas alemanas empapado de nazismo. Pocas han sido las instituciones que levantaron la bandera de la libertad, el respeto y la pluralidad y el Pestalozzi fue -precisamente- una de esas.
Hoy en día, este símbolo de la lucha contra el Nazismo en la Argentina, tiene su nuevo edificio a unas pocas cuadras del emplazamiento original, pero los fantasmas de aquellos que han luchado desde sus aulas contra la barbarie y la intolerancia, siguen dando vueltas por allí.

Marcelo D. García
Historias Lado B

Arriba: el edificio orginal del Colegio Perstalozzi en 1938. 
Abajo: el terreno en la actualidad - Agosto de 2014. (Foto: Marcelo D.García / Historias Lado B)


miércoles, 2 de julio de 2014

Ruedas de metal para Perón


En la patria peronista, la de los albores del segundo gobierno de Juan Domingo Perón, todo parecía posible. A fuerza de una intencionada, machacada hasta el hartazgo y falaz bajada de línea que pretendía mostrar al "líder" como si fuera el primer trabajador, uno más entre los humildes trabajadores, no pocos sentían que su gran oportunidad había llegado y que en la Argentina industrializada estaba su verdadero lugar en el mundo. En algunas cosas no estaban tan equivocados, en otras no andaban tan en lo cierto. El inobjetable carisma de aquel Perón de 1953 colaboraba con todo eso. El mismo Perón que se empezaba a debilitar tras la muerte de la compañera Eva y que comenzaba a mostrar que su habitual pragmatismo no alcanzaba para salvarlo de una debacle anunciada, permitían -sin embargo- un inusitado acercamiento del conductor con su pueblo. Los tiempos de la desinteresada Eva receptora de cartas y pedidos ya habían quedado atrás, muy atrás, pero aún se daban cosas como las planteadas en esta carta. La gente creía -con motivos o sin ellos- en el proyecto de la patria peronista, en la tercera posición justicialista, en la quijotesca patriada de Perón frente a aquellos que pretendían torcerle el brazo. Había que ayudar a Perón y, entonces, a un tal Julio I. Calvo le hacía llegar una pintoresca propuesta al General... Ruedas de metal para hacer andar al pueblo peronista.
Decía en su carta...

Aldo Bonzi 7 de enero 1953
Exmo. Presidente Gral. Juan D. Perón
Molesto su atención a fin de solicitarle me conceda audiencia para exponerle un invento, se trata de una rueda metálica para tractores, camiones y jeep, con este invento se economizaría la totalidad de caucho que llevan dichos neumáticos y muchos beneficios mas que serían largo de enumerar, soy empleado y con el sueldo que gano no puedo realizar mi sueño, Sr. Presidente le rogaría me diera una oportunidad a lo solicitado y asi explicrle más detenidamente este proyecto.
Sin otro particular espero me sepa interpretar y disculpar el atrevimiento.

Julio I. Calvo
Darregueira 1894
Aldo Bonzi FCNGB



Carta de un ciudadano al presidente Perón, 7 de enero de 1953.
Documentos Escritos. Fondo Secretaría Técnica 1a. y 2a. presidencia del Tte. Gral. Juan Domingo Perón. 

Foto: Archivo General de la Nación

sábado, 14 de junio de 2014

El peligro del desarme sistemático, un buen discurso y la indefensión: Argentina restaura vetustos submarinos

Los ARA “Salta” y ARA “Santa Cruz” escoltan al "ARA "San Juan": la vetusta fuerza submarina de la Armada Argentina, peligrosamente mantenida y recuperada, lejos de ser un escudo efectivo para la defensa nacional.



El Ministerio de Defensa de la República Argentina ha emitido -el 13 de junuio de 2014- una gacetilla informando sobre la recuperación y restauración del Submarino ARA "San Juan", el cual ha retornado a la Base Naval de Mar del Plata para ponerse nuevamente en servicio junto a los ARA "Salta" y "Santa Cruz". El informe entremezcla una pretendida denuncia contra las huestes de traidores a la Patria de los '90 (un argumento típicamente utilizado en estos tiempos) con peligrosos y alarmantes orgullo y conformismo por la tarea cumplida. 
La situación de las Fuerzas Armadas en la Argentina, la fuerza naval incluída por supuesto, se ha venido deteriorando sistemáticamente desde hace prácticamente una década y así las cosas vemos de qué manera el resto de las naciones de América se han equipado con armamento moderno y actualizado mientras la Argentina le pone escenografía de cuidado de la defensa nacional al arreglo de submarinos que ya deberían estar exhibidos en públicos museos. Las tres unidades operativas de nuestra flota submarina son peligrosamente vetustas, de otro tiempo, mantenidas pero lejos de ser efectivas para la guerra moderna. El Submarino ARA "San Juan" fue botado el 20 de junio de 1983; el ARA "Santa Cruz" el 20 de septiembre de 1982 y el ARA "Salta" es el "más moderno y nuevo" de la flota, botado el 9 de noviembre de 1972. Todos son de origen alemán y fueron adquiridos en 1985.
Hoy se maquilla una mala política de defensa nacional con el viejo discurso de la recuperación de la industria nacional, a la vez que sigue confundiendo dotar adecuadamente a las Fuerzas Armadas con "estar del lado de los milicos". Un peligro. Otro más. Y está fronteras adentro.
A continuación la gacetilla.



 Rossi: “El pueblo argentino no debe olvidarse quienes entregaron nuestra industria nacional”

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, celebró la llegada del submarino ARA “San Juan” a la Base Naval Mar del Plata. De esta manera, el mencionado sumergible, junto al ARA “Salta” y al ARA “Santa Cruz” se encuentran operativos. Al respecto, el jefe de Defensa, sostuvo que “este hecho es un significativo avance que refleja la fuerte recuperación de la Industria Naval Argentina en los últimos diez años” y afirmó “el pueblo argentino no debe olvidarse quienes entregaron nuestra industria nacional”.
En este sentido, Rossi expresó “hacía muchos años que la Armada Argentina no contaba con tres submarinos en condiciones óptimas de navegación”. Y agregó: “Estos logros se produjeron gracias a la acertada apuesta que hizo el Gobierno Nacional cuando decidió recuperar la industria naval, que en los ´90 había sido desbastada por el sector privado; aquellos fueron años en los que el pueblo quedó relegado y el poder político sólo sabía hacer negocios con las corporaciones”.
El ministro de Defensa, añadió: “Nos llena de orgullo haber apostado a nuestra industria y a nuestros trabajadores porque estas acciones nos reafirman que los argentinos somos capaces de concretar nuestros sueños, sin necesidad de apelar a modelos ajenos”.
La reparación de media vida del submarino ARA “San Juan” fue realizada íntegramente en los astilleros del Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR) y las tareas de mantenimiento del ARA “Salta” fueron efectuadas en la Base Naval Mar del Plata.
En su arribo a dicha base, para concluir con el alistamiento y realizar las pruebas de inmersión, el “San Juan” fue recibido por los submarinos ARA “Salta” y ARA “Santa Cruz”.


Dirección de Comunicación Social
Ministerio de Defensa
República Argentina
Azopardo 250 C.P. C1107ADB
Ciudad Autónoma de Buenos Aires

miércoles, 4 de junio de 2014

La odisea de los argentinos judíos en la Segunda Guerra

Consecuencias inesperadas de un cambio de política. Por orden de Adolf Eichmann, cuarenta ciudadanos de la Argentina fueron arrestados en Francia después de que el país abandonó la neutralidad; veinte de ellos fueron deportados y otros veinte sobrevivieron. La decisión recrudeció el enfrentamiento entre las dos líneas predominantes dentro del nazismo
Por María Oliveira-Cézar  | Para LA NACION

Las hermanas Hélène y Suzanne Moncarz, de 8 y 11 años, hijas del matrimonio de argentinos 
Salomón y Nehama Moncarz, deportadas en el convoy 68.. Foto: Archivo 


París.- Desde 1939 hasta 1944 el importante disenso sobre la neutralidad de la Argentina frente a la Segunda Guerra Mundial no había logrado cambiar la posición tradicional del país. Tanto los gobiernos civiles de los presidentes Roberto M. Ortiz y de Ramón Castillo como el del general Pedro Pablo Ramírez, instalado en el poder por la logia militar del GOU en junio de 1943, estaban decididos a defenderla. Y el GOU nombró a Ramírez al darse cuenta, en menos de tres días, del error cometido con su primer candidato, el general Arturo Rawson, un aliadófilo que hubiera podido terminar con la neutralidad. La inmensa mayoría de la población urbana, que era la que pesaba en la opinión pública, se sentía muy implicada en el conflicto por sus cercanos orígenes europeos, que fueron caldo de cultivo de las ideas fascistas, falangistas y nazis, apoyadas por el nacionalismo católico vernáculo y los sectores pro germánicos de los cuadros militares, así como de las que auspiciaban al liberalismo británico y el republicanismo francés y español, ya con cierta antigüedad en los sectores ilustrados y en los amplios sectores medios que ellos habían educado.

Si bien Ortiz, Castillo y Ramírez sostenían ideologías e implementaron políticas diferentes, cuando no opuestas entre sí, los tres coincidían en mantener la neutralidad. La diferencia principal era que la neutralidad de Ortiz no era favorable al Eje, como lo fueron la de Castillo y aún más la de Ramírez. No cabe duda de que la neutralidad permitía el desarrollo interno, continuar el estrecho vínculo económico con Gran Bretaña y a la vez mantener la buena relación con Alemania, y en particular no ceder ante la fuerte presión de Estados Unidos para que la Argentina integrara el sistema panamericano que ellos dirigían. Pero el difícil equilibrio se rompió cuando a las evidentes actividades antiargentinas del nazismo en el país se sumaron las pruebas del espionaje, con el fallido y torpe intento de compra clandestina de armamento a Alemania en momentos en que Brasil se hacía fuerte con las armas que Estados Unidos nos negaba por nuestra posición internacional.

Ante el escándalo público, Ramírez se vio obligado a romper las relaciones con el Eje. Fue el 26 de enero de 1944. Probablemente se consideraron las eventuales implicancias políticas, internacionales, económicas y muchas otras. Pero nadie consideró que la ruptura resultaría dramática para más de un centenar de judíos que residían en la Europa ocupada por el nazismo y que habían pasado ya más de tres años de la guerra protegidos de la deportación por su estatuto de ciudadanos de país neutral. Y a los que nadie les avisó.

Los hermanos Eddy y Elena Szabasohn, deportados a Auschwitz. Ambas fotos pertenecen al libro 
French Children of the Holocaust, de Serge Klarsfeld. La primera aparece en la página 1038 de la obra 
y la segunda, en la página 1263.. Foto: Archivo 


Nadie podía avisarles porque -al menos en Francia- los diplomáticos argentinos se enteraron de la ruptura por la radio, varias horas antes de que les llegaran los cables oficiales de la Cancillería. Y ellos mismos pasaron unos días sin saber a qué atenerse sobre su situación personal, ya que sólo una semana después Alemania les permitió seguir residiendo en sus domicilios privados hasta que se organizara su salida conjunta de los territorios ocupados para ir a un lugar neutral como Lisboa, donde serían canjeados por los diplomáticos alemanes y franceses en puesto en la Argentina. Tan complejo fue aquel canje que recién se iniciaría seis meses después de lo previsto. Los que estaban en Francia, que incluían a catorce mujeres y cuatro niños pequeños, saldrían en tren de París el 30 de julio, se reunirían en Friburgo con los que estaban en Alemania, Rumania, Bulgaria y Hungría, y atravesarían toda Alemania para arribar a un país neutral ya sin riesgo de bombardeos. Pasaron por Dinamarca y el 18 de septiembre llegaron a Gotemburgo, donde el centenar de diplomáticos y sus familiares pasaron todo un otoño y un invierno sin poder salir de la pequeña pero acogedora ciudad sueca, hasta que el 14 de marzo de 1945 fueron embarcados con destino a Portugal. Hicieron escala en Liverpool, donde no se les permitió bajar a tierra pero sí recibir a bordo a los colegas argentinos en Inglaterra. Después de dos semanas de navegar en aguas minadas, el 28 de marzo desembarcaron por fin en Lisboa, donde se les confiscarían los documentos hasta el momento del canje. Entretanto, para poder entrar en la futura ONU la Argentina acababa de declarar la guerra al Japón y a Alemania, cuando ya estaba casi ganada por los aliados. El 7 de mayo embarcaron en el Cabo de Hornos, que los dejaría en Buenos Aires el 17 de junio de 1945. El canje había durado casi exactamente un año, durante el cual los diplomáticos no sólo no gozaban de libertad sino que estaban expuestos a los peligros de la guerra sin ninguna capacidad de decisión y la mayoría de ellos con serios apuros económicos. El gobierno había decidido que cada funcionario costease sus gastos con sus sueldos, lo que era imposible porque por la enorme afluencia de refugiados no había lugar en ningún lado que no fuera lujoso. Y a ello se sumó el desasosiego de varias partidas anunciadas, preparadas y anuladas sin que se supiesen las razones, siempre con el temor infundado de que por algún motivo el canje no se hiciese y fuesen internados en alguno de los campos. Entre los funcionarios en Francia más activos en la organización de la vida cotidiana del grupo de rehenes argentinos durante aquel último año de la guerra se contaban Alberto Agüero, encargado de Negocios; Ramón L. de Oliveira Cézar, cónsul general; Horacio Olazábal, cónsul en París, y Alberto Saubidet, cónsul en Lyon. Pero estos inconvenientes vividos por nuestros diplomáticos a raíz de la ruptura son totalmente irrisorios frente a lo que ella haría sufrir a los judíos argentinos en territorios ocupados por el nazismo.

Como todos los judíos bajo el nazismo y el régimen de Vichy, los argentinos que vivían en Francia fueron registrados en el fichero organizado por la policía y gendarmería francesas, luego discriminados, expulsados de sus empleos en la administración pública. Incluso sus bienes fueron "arianizados", o sea, intervenidos, puestos bajo control de un individuo no judío y generalmente liquidados. Perdieron gran parte de sus libertades y derechos, pero los judíos de países neutrales no eran "deportables", o sea no estaban destinados al exterminio. Por eso era imprescindible registrarse en un consulado de su país. Además, sus condiciones de vida presentaban mejoras esenciales respecto de las de los judíos en general, sobre todo en el caso de los argentinos, ciudadanos del país neutral que el canciller Joachim von Ribbentrop privilegiaba. Si bien la mayoría de los funcionarios actuantes en Francia obedecía las normas ministeriales secretas que ordenaban denegar los pedidos de ingreso al país de judíos extranjeros, casi todos intentaron ayudar en lo posible a los que eran argentinos.

Buena parte de los cónsules actuantes en Francia trataron de defender las vidas y los bienes de los judíos argentinos, logrando que a los de su circunscripción no se les aplicara algunas de las exigencias y prohibiciones impuestas por Alemania o por Vichy, como llevar la estrella de David, frecuentar colegios públicos, jardines y espectáculos, obtener los mismos vales de raciones alimenticias que tenían los "arios", comprar a cualquier hora sin limitarse al corto horario reservado a los judíos, viajar en cualquier vagón del subte, salir de los límites de la aglomeración de su domicilio. Multiplicaron las atestaciones de nacionalidad, pegaron documentos de protección en sus casas y negocios, impidiendo así que fueran incluidos en las listas de personas por arrestar en las redadas; gestionaron por sus mercaderías bloqueadas e intervinieron contra la "arianización" de sus bienes con administradores franceses, proponiendo a argentinos que los administrarían sin liquidarlos. Inclusive lograron sacar de Drancy y de otros campos franceses a judíos argentinos detenidos por causas particulares o en controles callejeros.

Pero para intentar salvarlos había que saber que habían sido arrestados, y en ciertos casos las víctimas no pudieron comunicarlo a los consulados. Además, hay que tener en cuenta que hubo argentinos con doble nacionalidad que no se dieron a conocer como tales, que no se matricularon en ningún consulado, tal vez creyendo que su ciudadanía francesa los protegería de modo más eficaz, y cuyos nombres aparecieron al liberarse Francia en las listas nazis de deportación, seguidos de un lugar de nacimiento en la Argentina. Sólo entonces se supo que eran connacionales. De los nueve argentinos deportados y asesinados antes de la ruptura sólo uno de ellos, Jacob Yourowski, había contactado un consulado. Pero él fue arrestado con otros dos hombres cuando intentaba cruzar a España con papeles falsos, y los tres fueron deportados enseguida. Aunque los cónsules se hubieran enterado a tiempo no hubiesen podido hacer nada por él dado que tal hecho era considerado acto de resistencia, por lo tanto, "terrorista" e insalvable para los nazis y milicianos. Ninguna de estas personas fue deportada como argentina.

Al día siguiente de la ruptura Adolf Eichmann telegrafió de Berlín a los jefes SS y SD de Francia y de Bélgica la orden de arresto inmediato y deportación de todos los judíos argentinos residentes en sus jurisdicciones. Eichmann era subordinado de Heinrich Himmler, jefe supremo de los SS y de una de sus secciones, la Gestapo. La orden de Eichmann era la represalia directa a la inconcebible e inesperada ruptura argentina. La línea militar más dura y terrible del régimen nazi era reacia a cualquier negociación que pudiera impedir el asesinato de judíos o militantes antinazis, considerados todos enemigos que debían ser aniquilados. Es decir, en total oposición a la actitud de Ribbentrop y de los miembros de su embajada en París, quienes sin dejar un ápice de su nazismo mantenían amistosa relación con los argentinos, en particular con los del Consulado General y su entorno parisino, aun al precio de otorgar a los judíos argentinos concesiones que no se hacían a los judíos de los otros países neutrales. Esta relación la mantuvieron después de la ruptura, conscientes de preservar así los importantes intereses alemanes en la Argentina, y a la vez esos contactos cuyas buenas relaciones con los aliados les podrían ser útiles. Quién sabe si también, a sabiendas de la debacle militar del Reich pero sin jamás reconocerla, no preservaban un eventual refugio para después de su derrota.

La oposición entre estas dos líneas nazis aparece claramente con sus diferentes reacciones ante los judíos argentinos, eslabón más frágil que muy a su pesar estuvo en la primera trinchera de esa confrontación. Para cumplir con la orden de Eichmann fueron arrestados 40 argentinos, una treintena en París y sus alrededores en la primera y única redada dirigida contra argentinos, entre el 28 y 29 de enero, y los restantes fueron detenidos entre marzo y mayo en el interior del país, en Limoges, Marsella, Montecarlo, Nancy... A pedido oficioso del Consulado General a los consejeros de la embajada alemana, éstos pidieron el 1° de febrero al teniente coronel SS Heinz Röthke, antiguo jefe del campo de Drancy y superior del actual, el capitán Aloïs Brunner, que les entregaran la lista de los argentinos arrestados en Drancy. Röthke transmitió la orden al campo y el suboficial SS Weissl le contestó el 2 de febrero con una lista falsa de trece personas, omitiendo deliberadamente a las otras once que seguían allí, ya que un pequeño grupo había sido liberado por error horas después de su arresto. Jamás Weissl hubiera tomado esa iniciativa sin la orden explícita de Brunner, y tal vez el mismo Röthke había planeado este modo de obedecer a la vez la voluntad de sus propios mandos militares SS deportando a un grupo de argentinos, y la de los diplomáticos de Ribbentrop en París, permitiendo la supervivencia del otro grupo. Los once argentinos deportados por esa artera maniobra de los SS fueron Isaías Wulfman y su mujer Fajga; Salomón Moncarz, su mujer Nechama y sus hijas Suzanne y Hélène, de 11 y 7 años; Rebecca Benzonana; Elena Szabasohn; Henry Jerusalmy y su mujer Raquel, y Jaime Finkelstein. El único y paupérrimo consuelo es que no hayan podido ni siquiera imaginar que el responsable directo de su martirio obtendría luego refugio en su país.

El telegrama de Eichmann que ordena la detención de judíos argentinos. Foto: Archivo


Esas once personas no fueron alistadas porque los SS ya habían decidido deportarlas en el Convoy 68 del 10 de febrero, y de ese modo evitaron la intervención directa en favor de ellas de su propia embajada, que para quedar bien con los funcionarios argentinos hizo trasladar a las personas reconocidas como arrestadas a diversas dependencias de la Fundación Rothschild (el hospital, hospicio y orfelinato con ese nombre), anexadas administrativamente al campo de Drancy. Estar en Rothschild solía evitar la deportación, y el mejor trato que allí recibían les daba grandes posibilidades de sobrevivir. Con excepción de Pablo/Paul Recht, que fue igual deportado como francés por tener la doble nacionalidad, todos los de la lista falsa sobrevivieron, como algunos de los otros que arrestaron luego y fueron también remitidos a ese hospital por la misma doble intercesión que ya había funcionado. Como balance final, de los 40 argentinos judíos arrestados en Francia después de la ruptura, 20 fueron deportados y 20 sobrevivieron. Si sumamos a los deportados antes del 26 de enero de 1944 se llega a un total de 29 deportados judíos. No contabilizamos aquí a los 12 argentinos no judíos deportados por resistentes o por eventuales militancias izquierdistas.

El último 10 de febrero, en el 70° aniversario de esa primera deportación de argentinos como tales formamos una pequeña delegación de compatriotas para homenajearlos en el Mémorial de la Shoah de París, durante la ceremonia de lectura de sus nombres junto a la evocación de los 1.500 deportados en aquel Convoy 68 del 10 de febrero de 1944, organizada y conducida por Serge y Beate Klarsfeld.


María Oliveira-Cézar es una historiadora argentina residente en Francia
Viernes 11 de abril de 2014 | Publicado en edición impresa



martes, 6 de mayo de 2014

El milagro de la estatua del General José de San Martín en Boulogne Sur-Mer

 Boulogne Sur-Mer bombardeada en 1944 y la estatua de San Martín "milagrosamente preservada.


A finales de 1944, las bombas de los aviones aliados no dejaban de caer sobre la costera ciudad de Boulogne Sur-Mer, en el norte de la Francia ocupada por los Nazis. La cercanía del famoso Paso de Calais -lugar más cercano entre los territorios de Francia y Gran Bretaña en el Canal de la Mancha- ubicaban a la ciudad en una ruta obligada y la convertían en blanco constante de los incesantes bombardeos aéreos dada la cercana ubicación de un apostadero de U-Boots alemanes. Así las cosas, Boulogne Sur-Mer llegó a soportar estóicamente 487 bombardeos que la dejaron prácticamente en ruinas. Barrios enteros desaparecieron y a lo largo de toda la zona costera no había quedado ladrillo sobre ladrillo.

Vista aérea del bombardeo del apostadero de submarinos en Boulogne Sur-Mer.


Cerca del apostadero naval de submarinos alemanes, a unos doscientos metros del lugar, se emplazaba -y sigue ubicada allí- una estatua ecuestre del General don José de San Martín; el militar argentino y libertador de América que tras un largo exilio pasó a la eternidad el 17 de Agosto de 1850, precisamente allí, en Boulogne Sur-Mer.

 Imágenes actuales de la estatua ecuestre de San Martín en Boulogne Sur-Mer.


Las bombas aliadas cayeron a un lado y al otro del monumento y, sin embargo, apenas unas pocas esquirlas lograrían impactar en su base casi sin dañarla. La magnífica estatua de San Martín, sobrevivió de un modo -que para los pobladores del lugar- resultaba sencillamente inexplicable. No habían pasado previamente los "Hombre Monumentos" norteamericanos por allí preservando obras dignas de toda admiración. Para muchos, tan sólo la providencia o la intervención de algo parecido a un verdadero milagro se había encargado de preservarla de la destrucción. Imágenes posteriores a los bombardeos dan cuenta de lo que muchos llegaron a pensar. No pocos fueron los que creyeron en "El milagro de la estauta del General José de San Martín". Desde entonces, así se lo conoce.


Marcelo García
Historias Lado B


Referencias y bibliografía:
- Sorcaburu, Aníbal E, – El milagro de la estatua de San Martín – Rev. Del Inst. Nac. Sanmartiniano – N.º 17, Sept-Oct. 1947
- Rogelio Alaniz. San Martín en Boulogne Sur Mer en http://www.rogelioalaniz.com.ar/?p=1096

lunes, 5 de mayo de 2014

Sigmund Freud, salvado por un nazi

Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, se salvó de la persecución de Hitler por un antiguo nazi que estaba fascinado con su trabajo, según revela el libro “La fuga de Sigmund Freud” escrito por el investigador David Cohen. La historia a continuación.

 Sigmund Freud y su hija comenzando el exilio.


El destino de Freud y su familia pendía de un hilo después de que las  fuerzas de Hitler ocuparan Austria en 1938, sin embargo, el psicoanalista fue protegido por Anton Sauerwald, un nazi quien lo ayudó a escapar a Gran Bretaña y quien después de la segunda guerra mundial fue llevado a juicio, acusado de saquear las riquezas de la familia Freud.
Un tiempo después, de todos modos, fue una de las hijas de Freud quien se decidió a contar la verdad.

La historia completa ha surgido gracias a la investigación por David Cohen, autor de “La fuga de Sigmund Freud”, publicado por Libros JR.
En la década de 1930 Freud era famoso en Europa y los Estados Unidos por su trabajo pionero sobre el inconsciente. Había fundado la Asociación Psicoanalítica Internacional junto a Carl Jung y ayudó a iniciar un gran negocio editorial. Su éxito había traído recompensas financieras y la familia vivía cómodamente en Viena justo en el mismo momento en que los nazis ordenaron a todos los judíos declarar sus bienes mientras afirmaban que "se supone todas las pertenencias de los judíos han sido mal adquiridas".
Pero por suerte, Sauerwald no era un nazi ordinario, ya que asistía usualmente a la Universidad de Viena (en donde había sido alumno del profesor Josef Herzig) visitando a Freud, a quien admiraba y con quien pasaba largas horas jugando a las cartas. Es indudable que la amistad parece haber influido de manera notable en Sauerwald pero también lo hicieron los interesantes escritos de Freud.
"Los libros tuvieron un impacto extraordinario sobre él", dice Cohen. Eso no impidió que una noche  mientras Sauerwald golpeaba cortesmente a la puerta de Freud como habitualmente lo hacía, las SS irrumpieran violentamente para llevarse a Anna Freud, una de las hijas de Sigmund, para ser interrogada.
Cohen afirma: "Sauerwald no reveló a sus superiores que Freud poseía cuentas bancarias secretas en el extranjero. En su lugar, guardó los documentos en su apartamento, donde tenía una panzerkassette, una caja cerrada de documentos."

Como crecieron las tensiones y la guerra se cernía, Freud decidió huir. Para ello necesitaba un visado de salida y por eso mismo fue que recurrió a Sauerwald.
Entre tanto, los nazis querían todos los libros y los escritos de Freud para ser destruidos, pero Sauerwald no quería verlos destruidos ya que eran -ni más ni menos- que los documentos raíz del psicoanálisis.
Fue así que Sauerwald y un cómplice introdujeron de manera encubierta los valiosos libros en la Biblioteca Nacional de Austria, en donde permanecieron ocultos durante mucho tiempo; en tanto que, consternado ante la posibilidad de que la casa de Freud se conviertiera en un instituto para el estudio de la superioridad aria, fue que el propio Sauerwald quien firmó finalmente el visado de salida de Freud hacia la libertad.
También ayudó a recaudar dinero con el cual en junio de 1938 Freud dejó Viena en el Orient Express instalándose en Londres en donde moriría en septiembre de 1939.

De todos modos, una vez finalizada la guerra, surgieron sospechas de que Sauerwald había intentado quedarse con la riqueza y el resguardado tesoro familiar.
Por ésto Harry Freud, sobrino de Sigmund y oficial del ejército de los Estados Unidos, denunció a Sauerwald, tras lo cual fue inmediatamente detenido y llevado injustamente a juicio.
La desesperada esposa de Sauerwald escribió a Anna Freud en Londres, pidiéndole que diga la verdad de  lo que su marido había hecho. Anna respondió que "No había ninguna duda de que su marido utilizó su cargo como nuestro comisario designado de tal manera como para proteger a mi padre."  Por su lado, Harry Freud, también advertido de la verdadera situación, escribió que "la verdad es que realmente debemos nuestras vidas y nuestra libertad a Sauerwald. Sin él, (Sigmund Freud) nunca habría llegado lejos".

Felízmente, con la verdad expuesta, Sauerwald fue liberado y vivió tranquilamente hasta el momento de su muerte en el año 1970, llevándose a la tumba la plena satisfacción por todo lo hecho atesorando el recuerdo de aquella inesperada relación.


Marcelo D. García
Historias Lado B




Fuentes: 
Diario The Times - Edición del 27 de diciembre de 200909
http://www.diasdehistoria.com.ar/content/sigmund-freud-salvado-por-un-nazi?page=1

sábado, 26 de abril de 2014

El Veterano Waffen SS que desafió a Spielberg

Hans Schmidt, ex combatiente y veterano de la División Hitler Jugend de la Waffen SS, quien falleció hace casi cuatro años, desafió al director de cine Steven Spielberg escribiéndole una carta en la que le criticaba inexactitudes históricas y posturas tendenciosas en la producción de la película “Salvando al Soldado Ryan”.

Hans Schmidt, ex combatiente y veterano de la División Hitler.


“Estimado Señor Spielberg:
Permítame a mí, un veterano de la Waffen SS dos veces herido, y partícipe de tres campañas (Ardenas, Hungría y Austria), hacer una crítica de su película “Rescatando al Soldado Ryan”.
Habiendo leído muchos de los reconocimientos de la que es sin lugar a dudas, una exitosa y podríamos decir, “impresionante” película, yo espero que no le importe la crítica desde el punto de vista de un alemán y un germanoamericano.
Aparte de la carnicería mostrada inmediatamente al principio de la historia, durante la invasión de la playa “Omaha”, (de la cual yo no puedo opinar porque no me encontraba ahí) muchas de las escenas de combate parecen irreales.
Usted debió de hacer un gran esfuerzo para proveer de autenticidad al filme, y los equipos de combate idénticos a los originales lo demuestra (el Schützenpanzerwagen (SPW), las MG 42′s, y los Kettenkrad).
Pero las unidades regulares de infantería del ejército alemán, en los búnkers de Normandía, no estuvieron bien representadas y las Waffen SS en las luchas callejeras al final de la película no iban bien ataviadas.
Mí crítica respecto a la falta de realismo en las escenas de batallas, tiene que ver con el hecho de que las Waffen SS jamás hubieran actuado como se les presenta en la película, como tampoco era común observar a los soldados americanos o rusos congregándose en torno a sus tanques, estrategia que , desde luego, no ocurrría nunca  con las Waffen SS. (Los únicos americanos que yo vi en la Batalla de las Ardenas en torno a algo era a un obús autopropulsado que estaba incendiándose).
Además, casi todos los soldados alemanes que aparecen en la película llevanban el cabello a rape, o peor, rasurado del todo algo que evidentemente no corresponde a la realidad. Quizás estaba confundiendo a soldados alemanes con rusos.O quizás, su judería se hace presente en ese asunto, queriendo esbozar una relación directa entre los skinheads de hoy y unidades de la Waffen SS  y otros soldados del Tercer Reich.
También, debieron haber utilizado jóvenes de 18 a 19 años para representar mi unidad, en lugar de personas mayores, ¡La edad promedio, incluyendo a los oficiales de la heróica División Hitler Jugend que peleó en Caen, fue de 19 años!La escena en que un soldado ameicano muestra su medalla con la estrella de David a unos prisioneros de guerra alemanes mientras les dice: “Ich Jude, Ich Jude”, es tan indignante como graciosa. Yo le puedo decir lo que un soldado alemán le hubiera dicho a otro si un incidente como ese hubiese ocurrido: “Ese tío está loco”.
Parece que usted no sabe que, para el soldado alemán en la Segunda Guerra Mundial, la raza, color o religión de cualquier enemigo no era trascendente. Ni lo sabían ni tampoco les importaba.En la escena de apertura de “Rescatando al Soldado Ryan”, movió la cámara de la solitaria tumba judía, hacia las cientos de tumbas con cruces, para descubrir que en algún otro lado había otra estrella de David. Eso es tendencioso.
Yo sé lo que usted quería dar a entender, pero no hacía falta tanto hincapié en el asunto, aunque es natural que esté de parte de las recientes afirmaciones de organizaciones judías, las cuales aseveran que los voluntarios judíos en la Segunda Guerra Mundial sirvieron en mayor proporción que la población en general, y que su sacrificio fue mayor consiguientemente.
Visité el cementerio militar de Luxemburgo en donde el General Patton se encuentra enterrado y conté las estrellas de David en las lápidas. Me impresioné por su ausencia.
Después de la Primera Guerra Mundial, algunos líderes judíos de Alemania montaron la misma patraña: Ellos reclamaron en ese entonces e incluso hasta este día, que doce mil judíos dieron sus vidas por la madre patria, lo cual hubiera hecho que su participación en términos generales, fuese mayor en relación a la demás población, lo cual es falso. Quizás lo de los doce mil participantes sirva como un símbolo: “Desde nuestro punto de vista, hicimos lo suficiente”.
Durante la Segunda Guerra Mundial, aproximadamente la cuarta parte de la población norteamericana se consideraba, y se considera, germano-americana. Conociendo el fervor patriótico que los germano-americanos tienen por América, podemos asegurar que su porcentaje en las fuerzas armadas fue igual o superior que el de la población en general.
Mi comentario final se ocupa de la presentación del fusilamiento de prisioneros de guerra alemanes inmediatamnte después de combatir un incendio. Una lectura concienzuda de literatura americana especializada en la Segunda Guerra Mundial, indica que dichos incidentes eran mucho más frecuentemente de lo que en general se acepta, y es muy común que dichos excesos contra las leyes aplicables a los beligerantes, sean comunmente justificados con argumentos como: “los soldados americanos se cebaron con los alemanes porque acababan de matar a uno de sus compañeros más queridos”.
En otras palabras, la ira y el crimen de guerra subsecuente, son entendibles, y por tanto justificables ipso facto. En “Salvando al Soldado Ryan” parecía que usted estaba de acuerdo con esta afirmación, al permitir que sólo uno de los soldados, el arquetipo del bien conocido cobarde, dijera que no estaba permitido disparar a prisioneros que han depuesto sus armas.Recuerdo bien que, en enero de 1945, nos sentamos con unos prisioneros de guerra americanos después de una furiosa batalla, y los mismos estaban realmente sorprendidos de que los tratáramos casi como auténticos compañeros, sin mediar ningún rencor.
Si usted quiere saber el por qué de esa actitud, yo se lo puedo decir:  Nosotros no padecimos décadas de propaganda anti enemiga, como si fue el caso de los soldados americanos y británicos, cuyo sentido básico de la caballerosidad brilló por su ausencia a menudo debido a los cientos de películas de guerra anti alemanas, que fueron producidas por sus hermanos raciales.
Para su información: Yo jamás vi siquiera una película de guerra anti americana, puesto que no había un sólo director judío en los estudios UFA 
Sinceramente,
Hans Schmidt


Publicado: abril 21, 2014 | Autor: elsilenciodelaverdad